LOCALES

La Plata y el ritual del fuego: los muñecos de fin de año como tradición viva

Les compartimos una recorrida que realizamos con Lumpen TV por los barrios platenses, en los cuales entrevistamos a algunos de los partícipes más importantes de esta peculiar tradición de la ciudad de las diagonales.

31/12/2025

Por Lumpen Redacción

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Cada diciembre, cuando el año empieza a despedirse, en distintos barrios de La Plata se repite una escena que combina trabajo colectivo, memoria afectiva y celebración popular: la construcción y quema de los muñecos de fin de año. Lejos de ser un simple espectáculo, la tradición funciona como un ritual comunitario que atraviesa generaciones y convierte al espacio público en un punto de encuentro.



Desde el casco urbano hasta la periferia, familias enteras, grupos de amigos y vecinos se organizan durante semanas para levantar estructuras hechas de madera, alambre, papel y engrudo. Los materiales suelen surgir de donaciones y el trabajo es completamente autogestionado. En ese proceso, el muñeco se transforma en excusa y símbolo: un motivo para reunirse, compartir tiempo y sostener una práctica cultural que se transmite de padres a hijos 

Los testimonios recogidos en el video dan cuenta de esa continuidad. Jóvenes que comenzaron a participar siendo niños, hoy coordinan tareas, gestionan redes sociales, organizan bandas o asumen roles clave en la construcción. Abuelos y abuelas también son parte activa del proceso, trabajando codo a codo en la elaboración del muñeco, reafirmando el carácter intergeneracional de la tradición.

Cada creación tiene además una carga simbólica propia. Algunos grupos eligen figuras de la cultura popular, como personajes de videojuegos que marcaron una época; otros apuestan por conceptos más abstractos, como guardianes del tiempo o representaciones del fuego y la tradición. En todos los casos, el muñeco condensa una historia colectiva, una identidad barrial y una manera de narrar el año que se va.

Sin embargo, la organización no está exenta de dificultades. Falta de recursos, comienzos tardíos y, en algunos casos, conflictos con las autoridades por el retiro de materiales obligan a recomenzar a contrarreloj. Aun así, el esfuerzo se redobla. Porque, como señalan los propios protagonistas, lo que está en juego no es solo la quema final, sino el proceso compartido: el encuentro cotidiano, la construcción colectiva y la apropiación del barrio como espacio social y cultural.

La recorrida realizada por Lumpen TV recoge algunas de estas experiencias y voces. Más que un registro, es una invitación a mirar de cerca una de las tradiciones más queridas de La Plata, que año tras año vuelve a encenderse para despedir el calendario y renovar los lazos comunitarios.