POLíTICA > Ladrorni

Fuerte rechazo social: el 70,4% de la población considera que Manuel Adorni debería renunciar

Según el último informe de la consultora Zuban Córdoba, el vocero presidencial enfrenta un rechazo masivo motorizado por denuncias de corrupción y una imagen negativa que ya alcanza el 66% de los encuestados.

04/04/2026

Por Lumpen Redacción

foto principal del articulo

La situación del vocero presidencial, Manuel Adorni, se ha tornado crítica tras la difusión de una serie de denuncias por presunta corrupción, fenómeno que las redes sociales y el estudio de opinión han denominado como el "AdorniGate". De acuerdo con el relevamiento realizado por la consultora Zuban Córdoba & Asociados entre el 30 de marzo y el 1 de abril de 2026, el descontento social ha llegado a un punto de quiebre: un 70,4% de los argentinos se mostró de acuerdo con la frase "Adorni debería renunciar", mientras que solo un escaso 18,2% se opone a tal idea.


El informe, basado en 1200 casos a nivel nacional, revela un deterioro profundo en la imagen del funcionario, quien hoy ostenta una imagen negativa del 66%, frente a un magro 21,5% de imagen positiva. Esta caída no es un evento aislado, sino la culminación de una tendencia negativa sostenida; en enero de 2024, su imagen negativa era del 50,3%, lo que marca un incremento de casi 16 puntos porcentuales en poco más de dos años.


La indignación pública parece estar alimentada por el alto nivel de conocimiento sobre las acusaciones. El 72% de los consultados afirmó haber escuchado o leído sobre las denuncias de corrupción que pesan sobre el vocero. En este contexto de sospechas, la demanda de transparencia es abrumadora: el 77,9% de la población sostiene que, dada su condición de funcionario público, Adorni tiene la obligación de explicar cómo financia sus viajes.


Por otro lado, la percepción ciudadana sobre la reacción oficial ha sido mayoritariamente cínica. Un contundente 70,2% de los encuestados considera que la defensa de Adorni y del Gobierno no fue más que una estrategia para "tapar", distraer o demorar el tema con la esperanza de que la población lo olvide. Solo un 15,3% de los participantes evaluó la respuesta gubernamental como transparente y correcta.


Finalmente, ante la consulta sobre qué debería hacer el funcionario para gestionar esta crisis, la recomendación más repetida por los ciudadanos (31,6%) es que debería mostrar documentos y comprobantes de forma pública. Asimismo, un 17,5% sugiere que lo más adecuado sería que el vocero diera un paso al costado hasta que su situación se aclare definitivamente. Con un margen de error del +/- 3,1%, los datos de las fuentes sugieren que la legitimidad del portavoz se encuentra en su nivel más bajo desde el inicio de la gestión.