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Guía técnica: Cómo preparar mate correctamente paso a paso
Conoce la ciencia detrás de la infusión sudamericana. Una guía detallada sobre la temperatura ideal del agua, la física de la bombilla y el método correcto para evitar que el mate pierda su sabor.
28/06/2026
Por Lumpen Redacción
La preparación de la yerba mate (Ilex paraguariensis) combina principios de química y física térmica. No se trata solo de una costumbre cultural, sino de un proceso de extracción de compuestos solubles (como la cafeína, los antioxidantes y los polifenoles) que requiere precisión.
A continuación, te presentamos los pasos técnicos para lograr una infusión equilibrada, duradera y con el nivel óptimo de amargor.
1. El control de la temperatura del agua (Extracción térmica)
El error más común en la preparación es utilizar agua a temperatura de ebullición. El agua hirviendo altera los componentes químicos de la hoja.
Efecto negativo del agua hirviendo: Quema los taninos de la planta, liberando un amargor excesivo y desagradable. Además, destruye las vitaminas y los antioxidantes activos.
Rango técnico ideal: El agua debe estar a una temperatura constante de entre 75 °C y 82 °C. Esto permite una extracción gradual de los compuestos solubles sin degradar la materia prima.
Almacenamiento: Utiliza un termo con aislamiento de doble pared para evitar la pérdida de calor durante el proceso.
2. Proporción y física de la materia prima
La forma en que se distribuyen los elementos dentro del recipiente determina el flujo del agua y la duración del sabor.
Dosificación: Llena el recipiente de mate hasta ocupar tres cuartas partes (75%) de su volumen total con yerba mate.
Separación granulométrica (El soplado): Cubre la boca del recipiente con la mano, inviértelo y agítalo con firmeza. Este movimiento físico genera que las partículas más grandes (palos y hojas gruesas) bajen al fondo, mientras que el polvo fino (que aporta el cuerpo y la espuma) suba a la superficie.
Ángulo de inclinación: Coloca el recipiente a un ángulo de 45 grados de manera que la yerba forme una pendiente o "montaña" inclinada, dejando un espacio libre en el lado opuesto.
3. Hidratación previa y capilaridad
Introducir agua caliente sobre la yerba seca bloquea los canales de filtración.
El proceso: Vierte un volumen pequeño de agua tibia (a temperatura ambiente o 40 °C) en el espacio vacío del recipiente.
Tiempo de absorción: Permite que la yerba absorba el líquido durante 2 minutos. Las hojas secas actuarán como una esponja mediante el principio de capilaridad. Esto expande la molienda y crea una base sólida para el siguiente paso.
4. Colocación hidrodinámica de la bombilla
La bombilla funciona como un filtro de succión. Si se mueve, el sistema de filtrado falla.
Bloqueo de presión: Sella el extremo superior de la bombilla con el dedo pulgar antes de introducirla. Esto evita que la presión del aire empuje el polvo fino dentro del filtro metálico.
Inserción: Introduce la base de la bombilla de forma diagonal en la zona húmeda hasta tocar el fondo del recipiente.
Fijación: Una vez posicionada, no se debe mover ni usar para remover la yerba. Cambiar la posición de la bombilla rompe la estructura interna de la yerba, permitiendo que el polvo tape los orificios del filtro e impida el paso del líquido.
5. El método de cebado continuo
Para mantener la concentración del sabor durante un período prolongado, el agua debe dosificarse con precisión.
Inyección localizada: Vierte el agua caliente del termo de forma suave y continua únicamente en la zona de la bombilla.
Zona de reserva seca: Mantenga la parte superior de la "pendiente" de yerba completamente seca durante los primeros ciclos. Esta yerba seca actuará como una reserva. A medida que los primeros componentes se laven, la yerba seca se hidratará gradualmente, garantizando un sabor uniforme desde el primero hasta el último ciclo de consumo.