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Desguace nuclear: La CNEA despide al 20% de sus contratados y pone en jaque proyectos de vanguardia
En una medida ejecutada sin previo aviso, las autoridades del organismo rescindieron el contrato de unos 350 profesionales. El recorte afecta áreas críticas como el proyecto CAREM y laboratorios de alta complejidad, mientras gremios denuncian un proceso de "vaciamiento" y alertan sobre el impacto en la soberanía tecnológica nacional.
01/07/2026
Por Lumpen Redacción
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) atraviesa una de sus crisis más profundas tras la decisión de las autoridades de despedir a aproximadamente el 20% de su personal contratado. La medida, que afecta a unos 350 trabajadores, se realizó sin comunicación previa a las gerencias; los empleados fueron notificados a través del sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE) o por correo electrónico con apenas 24 horas de anticipación.
Parálisis técnica y científica
Aunque inicialmente se indicó que el ajuste se limitaría a sectores administrativos, las cesantías han golpeado a todas las áreas operativas del organismo. Las consecuencias inmediatas denunciadas por los trabajadores incluyen:
Proyecto CAREM: El reactor modular de diseño nacional, clave para la exportación de tecnología, se encuentra prácticamente cerrado.
Infraestructura estratégica: Laboratorios químicos y de tecnología nuclear han quedado sin operadores especializados para equipos de alta complejidad.
Desfinanciación general: Se reporta la paralización de la extensión de vida de la central Atucha I y el desfinanciamiento de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP).
Contradicciones y "nepotismo" en la gestión
La comunidad científica ha señalado la contradicción entre estos despidos y los "Lineamientos de la Política Nuclear Argentina 2026", presentados recientemente por el Gobierno, que prometían fomentar exportaciones de alto valor agregado.
La diputada Adriana Serquis calificó la medida como "arbitraria y sin fundamento", advirtiendo que no se puede desarrollar capacidad tecnológica vaciando la institución de sus profesionales formados.
En este contexto, los gremios denuncian que mientras se desplaza a ingenieros y científicos, se contrata a personal sin formación técnica en puestos clave, como es el caso de la nueva gerenta de Recursos Humanos, Gisela Mangone, cuya experiencia previa es como instructora de yoga.
Fuga de cerebros y conflicto en puerta
A los despidos se suma una ola de renuncias masivas (estimada en un 10% de la planta total) provocada por la degradación salarial. Según Martín Iofrida, de APCNEAN, los salarios han perdido tanto terreno que se requeriría un aumento del 65% solo para recuperar el nivel de 2023. Actualmente, ingenieros especializados perciben salarios de un millón de pesos, lo que acelera el éxodo de capital humano.
Ante la falta de diálogo y la irrupción de la Gendarmería en la sede central durante las primeras protestas, los sindicatos ATE y APCNEAN han convocado a una movilización masiva para este miércoles 1 de julio. Bajo la consigna “En CNEA no sobra nadie”, los trabajadores exigirán la reincorporación de los despedidos y el cese del plan de desmantelamiento del sector nuclear.