COLUMNISTAS
Política y clima: la urgencia de un trasvasamiento político
El escenario climático nos obliga a preguntarnos: ¿qué tipo de dirigentes se necesitan en tiempos de crisis?.
09/03/2025
Por Luis Gotte

Venimos observando un variación climática cada vez más abrupta e impredecible. La provincia de Buenos Ayres sufre temporales de una intensidad inusual, lluvias torrenciales que golpean con fuerza a los pueblos como a sus zonas rurales, generando inundaciones, destrozos y emergencias. Caos y muerte. Sin embargo, más allá de este fenómeno natural incontrolable, hay otro análisis imprescindible: el político.
Este escenario nos obliga a preguntarnos: ¿qué tipo de dirigentes se necesitan en tiempos de crisis?. Las lluvias no tienen ideología, pero la gestión de sus consecuencias sí. Y en este punto, el perfil del político debe evolucionar con la misma urgencia con la que cambia el clima.
Se requiere Intendentes con mayor capacidad técnica, con herramientas para la toma de decisiones estratégicas y con acceso a recursos que permitan desarrollar infraestructura resiliente. Municipios con autonomía plena y descentralización política. Dirigentes que dejen de pensar en términos ideológicos y entiendan que la articulación con municipios vecinos es clave para implementar obras conjuntas, diseñar respuestas coordinadas y minimizar el impacto de los desastres climáticos en la población.
El rol de los concejales también debe transformarse. Ya no alcanza con sesiones cargadas de discursos vacíos y disputas estériles. Es imprescindible que conformen equipos de trabajo con técnicos y especialistas, que legislen con visión de futuro y promuevan ordenanzas que fortalezcan la capacidad de respuesta del municipio. Se necesitan representantes que organicen al pueblo, que implementen planes de emergencia efectivos y que diseñen estrategias concretas para afrontar catástrofes sin improvisaciones.
En definitiva, la política debe actualizarse. Así como una Doctrina se perfecciona con el devenir histórico, la dirigencia debe trasvasarse en quienes comprenden las nuevas realidades y tienen la voluntad de actuar con eficiencia. Los desafíos actuales exigen más que figuras decorativas o meros administradores del día a día; hacen falta conducciones políticas preparadas para gestionar el presente y anticiparse al futuro. La naturaleza cambia, y la política no puede quedarse en el museo.