COLUMNISTAS
El Estancamiento ganadero- Cómo revertirlo E4/20
APERTURA: EL DATO QUE NO SE PUEDE NEGAR
24/01/2026
Por Elio Guida
Imaginá a la Argentina como una parrilla familiar gigante.
En 1974, éramos 25 millones sentados a la mesa y teníamos 50 millones de bifes en la heladera. A cada argentino le correspondían dos bifes gruesos. Se podía comer un asado abundante y todavía sobraba carne para exportar.
Hoy, en 2025, somos 47 millones sentados a la misma mesa. Pero la heladera nacional solo tiene 48 millones de bifes. De la noche a la mañana, la porción por cabeza se cortó a la mitad exacta. Ahora, a cada uno le toca apenas un bife, y fino.
No es que cocinemos menos; es que somos el doble de bocas compartiendo la misma fuente. Seguimos poniendo la carne al fuego, pero el reparto se volvió un problema de ingeniería: lo que antes era un plato lleno, hoy es un plato que se vacía a simple vista. Ya no hay margen. O cambiamos la heladera, o cambiamos la forma de repartir, pero no podemos seguir sentados, mirando cómo el plato se queda vacío.
No es una metáfora rebuscada. Es exactamente lo que le pasó a Argentina con su ganado.
En 1974, nuestro país tenía 56 millones de cabezas de ganado vacuno para alimentar a 25 millones de habitantes. Eso equivale a 2.24 cabezas por persona. Medio siglo después, en 2025, Argentina tiene 54 millones de cabezas para 47 millones de habitantes. Eso es 1.15 cabezas por persona. La población creció 88%. El ganado se estancó. Algunos años cayó, otros repuntó, pero siempre orbitando alrededor de los 50-56 millones de cabezas. Nunca más arriba. Nunca decisivamente más.
Hagamos la cuenta que nadie quiere hacer. En términos per cápita, Argentina perdió 48.6% de su capacidad ganadera en cincuenta años. Casi la mitad. Mientras la población se duplicaba, el rodeo nacional se quedó quieto como un reloj parado.
¿Cómo se mide esto con precisión? Con un índice que diseñamos específicamente para este ensayo:
Índice de Estancamiento Ganadero (IEG)
- IEG = 100 – [(Stock actual / Stock 1974) × (Población 1974 / Población actual) × 100]
Interpretación:
- IEG = 0 → No hay estancamiento (se mantuvo la capacidad per cápita)
- IEG > 0 → HAY estancamiento (cuanto mayor el IEG, mayor el deterioro)
Resultado Argentina 2025:
1974: IEG = 0 (línea base)
2025: IEG = 48.6
TABLA HISTÓRICA DEL IEG (1974-2025)
Un IEG de 48.6 significa que Argentina perdió casi la mitad de su capacidad de producir carne para su propia población. No es una caída dramática de un año para el otro. Es un estancamiento deliberado, sostenido, durante medio siglo. Mientras la población crecía, el ganado no crecía. Esa es la definición técnica de estancamiento.
Ya lo dijimos en los ensayos anteriores: en 1974 un argentino comía 90 kilos de carne por año. En 2024 come 47 kilos. Ensayo 1 documentó la caída del consumo. Ensayo 2 desmontó las narrativas que justificaron esa caída. Ensayo 3 mostró las consecuencias sanitarias y educativas en los chicos. Ahora vamos al origen del problema. Al núcleo duro. Al dato que no se puede negar ni disfrazar ni relativizar.
El stock ganadero argentino lleva 50 años estancado.
Este no es un ensayo sobre mercados. No es un ensayo sobre clima o precios o tecnología. Este es un ensayo sobre decisión política. Porque cuando un país ve que su población se duplica y su ganado no crece, y no hace nada durante medio siglo, eso no es incompetencia. No es negligencia. No es mala suerte.
Es traición cívica.
La pregunta que atraviesa todo este ensayo es muy simple: ¿La dirigencia política argentina de los últimos cincuenta años actuó según el interés nacional o según intereses foráneos? Porque los números no mienten. Y los números dicen que mientras Argentina se quedaba quieta, otros países hacían exactamente lo contrario.