COLUMNISTAS

Tributación Confiscatoria y Políticas Anti-Carne – E5/20

“Tributación Confiscatoria y Políticas Anti-Carne”

27/01/2026

Por Elio Guida

foto principal del articulo

APERTURA: El Precio de la Soberanía Perdida

Un productor invierte USD 300 en engordar un novillo durante 18 meses. Compra alimento balanceado, sanidad veterinaria, mantiene pasturas, paga peones. Cuando finalmente vende el animal, el Estado se queda con USD 105. El productor recibe USD 195.


35% de carga tributaria sobre su alimento proteico más importante.


¿Qué país hace esto?


Argentina.



En el Ensayo 4 documentamos cómo el stock ganadero argentino se estancó en 50-53 millones de cabezas mientras la población se duplicaba. Ahora veremos el mecanismo tributario exacto que hizo imposible invertir un solo peso en ganadería.


La tributación confiscatoria no fue un error técnico. No fue una consecuencia no deseada de políticas bienintencionadas. Fue una decisión política sistemática que destruyó la ganadería argentina mientras financiaba clientelismo urbano.


Los números lo demuestran.


ÍNDICE EFS-5.6 (Recaudación vs. Reinversión Alimentaria): Entre 2003 y 2023, el Estado argentino recaudó USD 8,500 millones en retenciones a la carne vacuna. De ese dinero, USD 395 millones —el 4.6%— se reinvirtieron en infraestructura ganadera, comedores escolares y programas nutricionales. Los USD 8,105 millones restantes (95.4%) fueron a gastos corrientes del Estado, subsidios energéticos urbanos y destinos no identificados.


Mientras esto ocurría, Argentina perdía participación en el mercado mundial.       



ÍNDICE EFS-5.3 (Pérdida Participación Mercado Mundial): En 1970, Argentina tenía el 8% del mercado mundial de carne vacuna. En 2023, tiene el 3.2%. Una caída del 60%. Si Argentina hubiera mantenido su participación de 1970, hoy exportaríamos USD 8,000 millones anuales en lugar de USD 2,500 millones. La pérdida acumulada entre 2002 y 2023 alcanza los USD 115,000 millones.


Pero hay un dato que resume mejor que ningún otro el absurdo del sistema tributario argentino.


La Ley 25.561, sancionada en enero de 2002, creó las retenciones a la exportación de carne como medida de emergencia económica “por 180 días”.



Esa emergencia de 180 días lleva 23 años vigente.


Generaciones enteras de productores nacieron, trabajaron y quebraron bajo un “impuesto temporal”. Gobiernos de todos los colores políticos —Duhalde, Kirchner, Cristina Fernández, Macri, Alberto Fernández, Milei— mantuvieron, elevaron, bajaron y volvieron a elevar las retenciones. Pero nunca las eliminaron definitivamente.


Porque la ganadería argentina dejó de ser un sector productivo para convertirse en lo que realmente es desde hace más de dos décadas: el cajero automático del Estado.


Este ensayo documenta cómo el Estado argentino convirtió a su sector ganadero en ese cajero. Y cómo, cada vez que hay déficit fiscal, vuelve a girar dinero de esa cuenta. Independientemente del color político del gobierno de turno.


<<<LEER ENSAYO COMPLETO>>>