COLUMNISTAS
La batalla de Caseros
Una mirada personal sobre el comienzo del desarme espiritual de la Argentina
03/02/2026
Por Luis Gotte
La batalla de Caseros, librada el 3 de febrero de 1852, ha sido presentada por la historiografía liberal-mitrista como el punto final de una etapa oscura y el inicio luminoso de la organización nacional. Esa lectura, construida desde el método del llamado “nobles odios”, reduce el acontecimiento a una épica moral simplificada: Rosas como tirano derrotado y la Nación, finalmente, liberada.
Sin embargo, Caseros no fue el cierre del proceso federal iniciado en 1820 con la batalla de Cepeda. Fue, por el contrario, el comienzo de otra Argentina: una que dio sus primeros pasos bajo tutela externa -especialmente británica- y que concluiría su sometimiento político y espiritual en la batalla de Pavón, en 1861.
Juan Manuel de Rosas encarnó, con todas sus contradicciones, una defensa concreta de la soberanía política, económica y cultural del Río de la Plata. Su política de control aduanero y de restricción a la libre navegación de los ríos interiores buscó proteger las economías regionales frente a un comercio desigual. En su "Mensaje a la Legislatura de Buenos Aires" de 1835 advertía que la apertura irrestricta de los ríos sería “la ruina de las provincias”, una advertencia que la historia se encargaría de confirmar tras su derrota.
En menos de un año después de Caseros, Europa aseguró la libre navegación de los ríos interiores y el levantamiento de las aduanas internas. El Acuerdo de San Nicolás (1852), impulsado por Urquiza, abrió formalmente la Confederación al mercado mundial. Los puertos del litoral y, sobre todo, el de Buenos Ayres, se transformaron en puertas de entrada masiva de manufacturas europeas: textiles, herramientas, bienes de lujo y maquinaria.
Los datos comerciales de la época muestran que entre 1852 y 1855 las importaciones crecieron de manera acelerada, con un fuerte predominio de productos británicos. La producción artesanal criolla fue desplazada, las economías regionales quedaron asfixiadas y las ciudades portuarias comenzaron un proceso acelerado de europeización de hábitos, consumos y aspiraciones.
Entre 1850 y 1860, las importaciones de manufacturas británicas -textiles, hierro, carbón, herramientas y bienes de consumo- aumentaron de forma sostenida. Hacia 1860, Gran Bretaña absorbía más del 30% de las exportaciones argentinas (lana, cueros, carnes saladas) y proveía cerca del 40% de las importaciones totales. En ese mismo período, el valor global de las importaciones creció aproximadamente un 70%, consolidando el modelo agroexportador dependiente.
La Revolución Industrial europea había generado un excedente de manufacturas que necesitaba nuevos mercados. El levantamiento del bloqueo anglo-francés de 1845 había demostrado la vulnerabilidad del Río de la Plata frente a las potencias marítimas. Tras Caseros, esa vulnerabilidad dejó de ser circunstancial y pasó a ser estructural: capitales británicos comenzaron a financiar ferrocarriles, bancos y navieras, condicionando el desarrollo económico nacional.
Caseros no cerró la guerra civil ni resolvió la cuestión nacional. Inauguró una etapa que culminaría en Pavón, donde la Confederación y la provincia de Buenos Ayres quedaron definitivamente sujetas a un proyecto centralista, anti-hispanista y atlantista. Ese proyecto no fue solo económico o político: fue también espiritual. Buscó desarmar culturalmente a la Argentina para impedir que desarrollara un camino propio y pudiera ejercer un liderazgo en la América Hispana.
Por eso, cada intento de reconstruir una Argentina soberana —como ocurrió durante el gobierno peronista— fue combatido con ferocidad. Caseros no fue el final de nada. Fue el comienzo de un largo proceso de subordinación que, bajo nuevas formas y discursos, aún continúa.
Fuentes:
- Sábato, H. (2012). Historia económica de la Argentina en el siglo XIX.
- Ferns, H. S. (1960). Gran Bretaña y Argentina en el siglo XIX.
- Silveira, Alina. Comerciantes británicos en el Río de la Plata. En torno a la construcción de una comunidad mercantil (1810-1860)
- Mariani, Alba. Los Negocios Británicos en el Río de la Plata, Tomas Tomkinson (1825-1875)